
Ortodoncia infantil / temprana
La ortodoncia infantil, también llamada ortodoncia temprana o interceptiva
La ortodoncia infantil está diseñada para niños que aún tienen dientes de leche o una mezcla de dientes de leche y permanentes. Su objetivo es detectar y corregir problemas de crecimiento y mordida a tiempo, evitando tratamientos más complejos en la adolescencia o adultez.
¿A qué edad se recomienda?
La American Association of Orthodontists aconseja realizar la primera evaluación ortodóncica a los 7 años con una radiografía panorámica.
A esta edad ya se pueden observar señales de problemas en la mordida, incluso cuando no sea necesario comenzar un tratamiento inmediato.
¿Qué buscamos corregir?
• Mordidas cruzadas o abiertas por uso prolongado de chupete o succión digital.
• Falta de espacio para los dientes permanentes.
• Problemas de crecimiento en maxilar o mandíbula.
• Hábitos orales que afectan el desarrollo (respiración bucal, deglución atípica, etc.).
• Evaluar ejes de erupción de dientes como colmillos.
Tratamientos habituales
Dependiendo de cada caso, podemos utilizar:
• Disyuntores (expansores palatinos) para favorecer el crecimiento del maxilar.
• Placas removibles para guiar la mordida o corregir hábitos.
• Brackets tempranos en casos puntuales, para alinear dientes y mejorar la función como mordidas invertidas.
¿Cuánto dura el tratamiento?
La duración varía según el tipo de problema y la edad del niño. Generalmente, los tratamientos interceptivos duran entre 6 y 18 meses, aunque lo ideal es que no se extiendan más allá de un año. En muchos casos se realizan en fases cortas, seguidas de controles periódicos hasta que el niño complete su dentición definitiva.
Valores
El valor depende del tipo de aparato utilizado y la complejidad del caso.
En la primera consulta se realiza un diagnóstico completo y se entrega un plan de tratamiento con presupuesto detallado.
Importante
No se recomienda comenzar antes de la edad indicada, salvo en casos muy específicos. La evaluación temprana permite planificar mejor, dar tranquilidad a los padres y asegurar que el niño tenga un desarrollo dental y facial armónico.